Dormir es vivir


En una buena cama, en cualquier sofá u otro sitio digno de posar nuestras nalgas. Tumbado, reposado o tirado a la buena de Dios, la posición fetal es la más recomendable.
Acorde a las condiciones meteorológicas, nada, un trapito o una buena manta, estampada, a ser posible, con alguna impresión floreada o, en su defecto, lisa. La cabeza bien apoyada, importante.
Es aquí dónde todo se dota del mayor esplendor, donde todo se dota de sentido.
El cerebro se ausenta, entra en trance. Se aleja de todo lo físico, de los límites de lo material y empieza a viajar. A viajar a mundos imposibles, a mundos donde vuelves a ser un niño, a mundos de principes encantados, de valientes guerreros y bellas damas. A viajar a mundos donde no se conoce la injusticia, la hipocresía ni la codicia, donde todo el mundo convive en paz y armonía. A mundos donde lo imposible existe. A mundos donde esa chica no te ignora, donde entiendes a todos y todos te entienden. A mundos fuera de lo conocido, fuera del entendimiento del género humano.
Es falso, son ilusiones, sólo es una pérdida de tiempo, dicen aquellos que años tras años no hacen más que mirarse al ombligo, atrapados en las garras de la suciedad del estrés.
Digan lo que digan, lo prefiero a estar despierto.

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    # by Anónimo - 10:46 a. m.

    Muy bueno tu blog, lo llevo leyendo bastante tiempo.

    Pues eso, un saludo!

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    # by mariobross - 7:01 p. m.

    Muchísimas gracias. Intentaremos mejorar.

    Un saludo.