Bonitas palabras

La ETA, la ETA, ese es nuestro gran problema.
Las 8 de la mañana, estás en un vagón del metro, parado, escuchando las disculpas del maquinista por megafonía, como la semana pasada, como la anterior.
5 minutos, 10 minutos, 15 minutos, 20. Sigues ahí, de pie, parado. A la gente le da igual, total, ya lo sabían cuando salían de casa. Es su pan de cada día.
No vas a llegar tarde, simplemente no vas a llegar a tu exámen. Que sí, que no tienes ni idea y vas por ir, pero no vas a llegar. Igual que todos esos desesperados que ignoran la quietud del tren repasando sus apuntes. Igual que esos estirados y serios hombres con maletín. Igual que esas estiradas y serias mujeres con maletín. Igual que todos. Ninguno vais a llegar a dónde pensábais que ibáis.
Pero da igual, no es importante. Es irrelevante. No sois nadie. Si lo fuérias no cojeríais el Metro. Nuestros problemas son otros. La ETA, por ejemplo. O Al-Qaeda, si quieres.
Al final desalojarán el tren, como la semana pasada, como la anterior, y os harán esperar a otro, y mientras esperes verás en el andén sus caras, sus maquilladas caras en cuidados y limpios carteles, con sus slogans, con sus bonitas palabras. Qué bonitas son las palabras.

PD: La línea 6 me saca de quicio.

  1. gravatar

    # by sandra - 4:47 p. m.

    Vergonzoso..y lo único que puedes hacer es poner una reclamación, para que la tiren a la basura (aunque ellos te dirán que la han hecho llegar a su lugar correspondiente)o se la pasen por el forro..o ambas cosas. Como se nota que quien lleva el cotarro no va en metro.